Las horas se me pasan con la sensación de que no hago nada. Sensación equivocada desde un prisma ajeno, claro. No sé si es uno de esos momentos, de esos tantos, en los que la inacción vuelve al ahora. Practicamente no tengo trabajo en la oficina, por lo que la maquinaria rumiativa se pone en marcha solita, en un continuo "vamos a procesar pensamientos machacones ya más que procesados". Imagino que vuelvo a darle vueltas a asuntos que siempre han estado ahí, aunque en otros momentos he tenido la capacidad de atrincherarlos, ahora de nuevo vuelven a resurgir.
Veamos. Mantengo una curiosa relación telefónica con una amiga/ex que no tiene ninguna necesidad de verme. Hablamos mucho, casi a diario, pero no le apetece quedar. A ver, para mí la amistad es uno de los sentimientos que más valoro, y como tal, todo lo que ello implica: lealtad, fidelidad, compromiso... Pero yo, necesito ver a las personas que forman parte de mi vida. Sentarme frente a ellas, sentir ese lazo físico, poder tocar (que no sobar), mirar, no sé si me explico. Lo siento así, pero por lo que veo, hay personas que pueden pasar perfectamente años sin verte y seguir considerándose amiga. Todo es cuestión de perspectiva, la mía es la correcta (gran error).
Todo esto me lleva a pensar que en el momento en que alguien (que no tod@s) tiene sus necesidades básicas cubiertas, dígase trabajo, casa, y sobre todo y ante todo, pareja estable, el resto es completamente secundario, muy mucho. No es criticable, de acuerdo pero me jode. Me duele.
Gran replanteamiento: tipos de amistades. Han de reorganizarse en listas varias (para aquellos que tengan muchos amigos, claro), porque sino luego, la decepción puede ser tremenda.
Aún estoy movida por la rabia y la tristeza que la z. en cuestión sembró en mí. ¿Perdonar? sí, mucho perdón, pero olvido no, no puedo. Si a todo esto (amistades cuestionables, revoltijo de rabias aún no apaciguadas) le sumamos la llamada de mi primera ex, diciéndome que no ha dejado de quererme... viva todo lo que se menea!!! Mi cabeza estallará. Eso sí, siempre con la sensación de quedarme mirando la vida pasar (gracias Alaska).

La gente no venimos al mundo para satisfacer las necesidades de los demàs, ni los demàs para satisfacer las nuestras. Pero cuando se coincide es maravilloso. Yo a tu amiga le plantearía esa necesidad que tienes de verla en persona a ver que pasa...
ResponderEliminarPara todo lo demás, no se me ocurren soluciones... dejar pasar el tiempo, tal vez :)
Esa "necesidad" de verla ya se la planteé en su momento, pero como si nada... En fin, que las "necesidades" deberían ser más bien "deseos o posibilidades". Cada cuál a lo suyo, ya está visto.
ResponderEliminarBesicosss